Una amenaza llamada bullying, 2da. parte

Una amenaza llamada bullying, 2da. parte

¿Puede la práctica de las artes marciales ayudar a evitarlo y prevenirlo?

Artículo publicado en la revista “Dux Ryu Magazine”, mayo de 2014

Por Guillermo García Salmorán

En la actualidad se habla mucho del bullying como si fuera algo nuevo, pero nada más lejos de la verdad. Este fenómeno ha existido desde hace muchos años, sin embargo, hoy gracias a la difusión masiva de los medios de comunicación y a la fascinación por el uso del Internet se conoce más de esta terrible amenaza. Cada vez son más frecuentes los casos que escuchamos de acoso e intimidación que sufren muchos niños y adolescentes sin importar su edad o nivel socioeconómico. No es un problema exclusivo de México, Norte América o Latinoamérica, sino de todo el mundo.

¿Qué es el bullying?

El término “bullying” se refiere a la violencia e intimidación escolar que sufren algunos niños en sus escuelas,Bullying-01 principalmente, aunque también puede darse por medio del Internet o vía celular. Debido a la influencia que siempre hemos tenido de Estados Unidos, en muchos aspectos, varias palabras anglosajonas se han quedado en nuestro país como propias. Por esta razón es que mucha gente piensa que la palabra “bullying” es nueva y que se utiliza por un problema moderno de la adolescencia. No obstante, no es así ya que si indagamos varias personas que hoy son adultas podrían asegurar que incluso sufrieron de esta amenaza en su etapa de estudiantes. Insultos, empujones, golpes, burlas, acoso, robo de pertenencias, vejaciones, provocar miedo y hasta abuso de poder (por aparentar ser más fuerte física y económicamente) son las principales causas que padecen quienes son amenazados o intimados por parte de quienes ejercen el bullying.

Esta terrible amenaza no debe tomarse a la ligera, sino todo lo contrario se debe combatir y erradicar por completo, puesto que de no ser así las consecuencias podrían ser fatales. Muchos adolescentes encontraron en el suicidio su única salida, porque no supieron o no quisieron pedir ayuda de sus padres o maestros de la escuela por evitar a ser expuestos o por temor a ser incomprendidos. En estos casos siempre existe la víctima y el que ejerce el bullying, aunque la mayoría de las veces no es solamente una persona sino más de dos, por increíble que parezca y esto es porque uno aparenta ser el líder del grupo y los otros son los que acatan las órdenes. Por lo regular las víctimas suelen ser niños y adolescentes con baja autoestima, inseguros, aislados, en apariencia débiles físicamente, depresivos e irritantes la mayoría del tiempo; además de que son muy sobreprotegidos por sus padres, lo que ocasiona que se vuelvan dependientes y no puedan afrontar las vicisitudes de la vida.

En cuanto a los agresores, éstos suelen ser chicos que son más fuertes físicamente, en algunos casos con un mejor nivel económico, los más populares de la escuela pero no por su nivel académico, sino porque les gusta llamar la atención de los demás con su forma de vestir, hablar, comportarse y por traer siempre los gadgets más novedosos. En cierta manera, les gusta mostrar poder social y económico, pese que en algunos casos ni siquiera lo tengan en realidad, sólo son apariencias que utilizan para sentirse superiores. Sin embargo, no es necesario que el agresor sea rico para que ejerza el bullying, ¡para nada! A veces basta con que su objetivo sea otro niño indefenso y miedoso para intimidarlo a su antojo. Si las víctimas son obesas, muy delgadas, no agraciadas físicamente, son gays, pobres, o si tienen alguna discapacidad se vuelven en el blanco perfecto para ser acosados por quienes ejercen el bullying.

¡A defenderse!

Bullying-02En nuestros días se asocia, con mucha frecuencia, a las artes marciales o sistemas de combate con el problema del bullying. Tal vez sea porque hay ―de cierta manera― contacto físico (golpes, patadas, etc.) en ambos casos o porque quienes ejercen el bullying golpean indiscriminadamente a sus víctimas y una forma de defenderse es que los niños aprendan algún arte de combate. Pero ¿cuáles son los beneficios que adquieren los chiquillos al aprenderlo? ¿Son todas las artes marciales o sistemas de combate buenos para evitar o enfrentar el bullying? Es verdad que la práctica constante de algún arte marcial proporciona confianza, disciplina, respeto, liderazgo, fuerza, velocidad, coordinación, mejoramiento en la salud y el ansiado aprendizaje de la defensa personal; además de que ayuda a elevar la autoestima y a conocer nuevos amigos, lo cual es muy bueno para las relaciones personales. Por este motivo es que muchos padres preocupados por la seguridad de sus hijos deciden inscribirlos a alguna escuela de artes marciales, pensando que ahí podrán encontrar la seguridad necesaria para enfrentar la amenaza del bullying.

Ahora bien, debo decir que en estos tiempos hay artes marciales que más bien parecen un deporte espectáculo y están muy lejos de lo que fuera su esencia marcial. Estos deportes “marciales” están orientados a entrenar a los alumnos con otro enfoque que no es un enfrentamiento real en la calle, y mucho menos para enfrentar un problema de bullying. En la actualidad, los sistemas de combate basados en la realidad de la defensa están reemplazando a las artes marciales tradicionales, aunque todavía hay adeptos para ambas disciplinas. La forma en que se practica la defensa personal varía según el arte o sistema y del maestro que lo enseñe. Las metodologías que aplican las artes o sistemas basados en la realidad del combate son mejores que de las artes marciales con un concepto deportivo, ya que en el primer caso se entrena para enfrentar una situación de peligro real y en el segundo se practica para ganar una pelea, pero en un torneo y un combate callejero jamás será igual que un combate deportivo en donde se busca adjudicarse una bonita medalla o trofeo.

Enfrentar un problema de bullying va mucho más allá de saber únicamente dar saltos, patadas altas y hacer poses bonitas. Es importante que los alumnos adquieran otros conocimientos y habilidades para evitar o, en última instancia, encarar la amenaza del bullying. Lo primero que deben aprender todos los niños es que nadie tiene el derecho a tocarlos ni humillarlos y, lo más importante, que también tienen el derecho a defenderse de cualquier ataque o amenaza. El pequeño que sufre de acoso e intimidación escolar, seguramente es porque aparentemente lo ven débil e indefenso. Precisamente es en este punto donde la práctica de las artes marciales puede ayudar mucho tanto a quien ejerce el bullying como a quien lo está viviendo en carne propia. Para quienes sufren este terrible mal, con un entrenamiento constante, empiezan a adquirir más confianza en sí mismos, su mirada, caminar y en general todos sus movimientos corporales son más seguros, lo cual le servirá para mandar mensajes de que no son víctimas fáciles. Recordemos que el lenguaje corporal también emite mensajes a los demás; por lo tanto, en la forma en que hablemos, caminemos y miremos dirá que tan seguros somos de nosotros mismos. Asimismo, el entrenamiento marcial también ayuda a los que ejercen el bullying, enseñándoles principalmente a que respeten a su prójimo, porque como dice la máxima “en la forma que trates a los demás serás tratado después”.

Para defenderse de un acosador es importante aplicar técnicas y tácticas sencillas, no hay que olvidar que lo sencillo es lo más eficaz en situaciones de pelea callejera. Lo más importante, cuando ya no hay otra salida más que defenderse, es hacerle saber al agresor que uno no será la típica víctima fácil. El acosador tendrá la ventaja psicológica en el momento en que decida atacar porque creerá que enfrente tiene una presa que no pondrá resistencia, pero si su supuesta víctima le rompe ese esquema, golpeándole fuertemente en la cara, cuello, garganta, o dándole una patada en la rodilla o genitales, el programa de “invencible” que traía en la cabeza se le borrará por unos instantes, ya que el ataque sorpresivo de su “víctima” no se lo esperaba. Acto seguido el defensor debe aprovechar el momento para no darle espacio y atacarlo simultáneamente con manos y pies a la parte superior e inferior del cuerpo para que no pueda reaccionar y sienta como una ráfaga de golpes le está dando de lleno en todo su cuerpo. El que era la víctima inmediatamente debe correr del lugar para no exponerse más, no sea que lleguen otras personas a defender al agresor.

Ponerse a salvo

Antes de cualquier enfrentamiento se deben agotar todas las medidas de prevención y seguridad. Si alguien está siendo acosado el primer paso que debe dar es hablar con su maestro de escuela para que hablen con los padres tanto del agresor como de la víctima. Si el maestro no hiciera caso de la queja del chico o funcionó que el maestro tomara cartas en el asunto, entonces hay que dirigirse al director del plantel para que vea qué sucede con el caso. Asimismo, la víctima tiene que hablar con sus padres para ellos den la cara por él y no permitan, por ningún motivo, que la intimidación y acoso disminuyan su calidad de vida. Si es necesario, dependiendo de la gravedad del asunto, se debe denunciar el hecho ante las autoridades competentes. Cuando ya no queda otra salida y se hizo todo lo posible por no llegar a los golpes, entonces será el momento de emplear las habilidades combativas y defensivas para evitar ser una víctima más del bullying. El combate debe ser con determinación y sin miramientos, hay que dejar en claro que la supuesta “víctima” sabe defenderse y que de “víctima fácil” pasará a ser un defensor agresivo que no está dispuesto a que lo humillen.

Otros casos de bullying se dan cuando son varios agresores contra una persona. Generalmente hay un chico que fungeBullying-03 como líder del grupo y de es de esta manera que le hacen la vida imposible a su víctima. Es ocasiones los que acosadores esperan al “elegido” a la salida del colegio para robarle, insultarle o tundirle una paliza en conjunto. Si de por sí es difícil defenderse contra dos, sobre todo cuando no se tiene un entrenamiento marcial, más lo será cuando sean 5 ó 6 desadaptados. En estas terribles situaciones no se debe jugar al héroe, sino ser inteligente y buscar salir lo más rápido posible del círculo de los agresores. Lo que ellos quieren es que la víctima se espante y se paralice del miedo, ante esto los atacantes buscaran golpearle en bola para derribarlo y seguir tundiéndolo a patadas y golpes. Por ningún motivo se debe permitir que los lleven al suelo, ahí la situación se vuelve más crítica, ni tampoco a ningún lugar apartado de la vista de la población. ¿Qué se puede hacer en estas circunstancias críticas? Primero que nada, no dejarse intimidar y que el miedo los paralice para poder actuar eficazmente. Después no deben perder de vista a los atacantes que querrán echárseles encima, sus manos tienen que estar al frente como protección y así será más fácil defenderse. Con determinación se ataca al adversario más cercano, procurando golpearle a la cara, nariz, garganta, picar los ojos y con los pies a las rodillas. Si la ocasión se da hay que colocarse detrás de un agresor para utilizarlo como escudo de protección al aventarlo contra sus compañeros que querrán atacarlo, esto provocará que se obstruyan y tropiecen entre ellos. Además, se debe evitar, a toda costa, permanecer en el centro. Es necesario moverse alrededor del círculo atacando lo más rápido posible y cuando vean un hueco libre ¡salgan corriendo sin dejar de golpear a los lados y al frente! Si los encierran en el círculo, empezarán a sentir los golpes que le están dando pero aun así no dejen de pelear ¡No se den por vencidos! Busquen el espacio y huyan de ahí, no permitan que el ego y la vergüenza se apoderen de ustedes.

Con la práctica seria y constante de algún arte marcial o sistema de combate realista los niños proyectarán una imagen más segura, lo que les ayudará a que no sean blancos de la amenaza del bullying y con esto las idas a la escuela no se conviertan en un tormento.

Espectacular Taller Especial “Antibullying”

Pic-5Nuevamente dimos de qué hablar al realizar con éxito, el pasado 16 de noviembre, nuestro Primer Taller  Especial de técnicas y tácticas profesionales de “Antibullying”. Aunque este evento estaba dirigido, inicialmente, a niños de 4 a 15 años de edad también los adolescentes y adultos se hicieron presentes, debido al interés que generó este acontecimiento. Los participantes aprendieron a identificar por qué algunas personas ejercen el bullying y quiénes son sus posibles víctimas, no todos los niños sufren este problema, los acosadores los escogen de acuerdo con ciertas características. Asimismo, conocieron cómo se puede solucionar este terrible mal desde el inicio sin llegar todavía a las cuestiones defensivas y combativas, esto se toma ya como última instancia. Se practicaron situaciones reales acerca de cómo encarar a una persona, que es la acosadora, para hablarle y pedirle que ya no siguiera ejerciendo el bullying.

Entrando en materia de la defensa personal, los asistentes primero que nada practicaron pateo y golpeo efectivo dirigido a zonas vulnerables del cuerpo humano. Después entrenaron técnicas básicas de Chin-na para controlar al oponente con presiones y llaves a los dedos. Más adelante nos adentramos a los que a muchos les llama la atención: la defensa contra ataques en el piso. En este tenor, los participantes aprendieron a cómo escaparse de una montada, control de brazos por el frente, ahorcamientos e intentos de azotes de cabeza contra el piso. Más adelante el maestro enseñó técnicas y tácticas especiales contra posibles intentos de robo, defensas contra agresiones contra la pared y, además de cómo controlar el miedo ante una agresión real. Ya casi al final del evento, todos los asistentes aplicaron todo lo aprendido en espacios reducidos como un vestidor, pasillo o baño. Aquí tuvieron que demostrar cómo librarse o defenderse de un ataque real sin contar con un espacio amplio. Al final se analizaron videos de conflictos reales en las calles, con el propósito de que los alumnos aprendieran a que la mejor arma para evitar ser víctima de la delincuencia es la prevención.

 

Defensa Personal Femenina

 Defensa personal femenina

Por Guillermo García Salmorán

Artículo publicado en la revista “Mundo Marcial”, abril de 2007

Para la mujer de hoy, también es importante aprender a defenderse de las personas que quisieran causarle daño oDF-01 por lo menos saber cómo evitar una situación de peligro. Por desgracia, las féminas están más expuestas a correr riesgos que los hombres; por eso no es raro ver que muchas escuelas de artes marciales o gimnasios estén llenos del sexo femenino que busca adquirir el conocimiento de la defensa personal. En nuestro país, la violencia hacia la mujer no cesa ni disminuye. Es lamentable señalar que los delitos en contra de las damas son frecuentes, tanto en el ámbito familiar como en las agresiones sexuales.

En la actualidad, nadie está exento de sufrir un atraco en la calle. La delincuencia, por desgracia, es patente en nuestra sociedad y nadie puede estar indiferente ante ella. Muchas agresiones se presentan en los lugares menos pensados y contra personas indefensas y carentes de conocimientos para enfrentar de este tipo de ataques, que la mayoría de las veces son las mujeres. Sin embargo, las damas en teoría, menos fuertes y más endebles que los caballeros, pueden aprender a defenderse. ¿Sabían qué hace más de 400 años en China una mujer inventó un arte marcial efectivo para la defensa personal? Sí, una monja del famoso Templo Shaolin creó un sistema que posteriormente llamó Wing-Chun.

Este estilo de Kung Fu proporciona atributos que toda mujer desenvuelve de forma natural a lo largo de su vida: sensibilidad, relajación, percepción corporal, intuición, movimientos sutiles, equilibrio. Además, es bueno para su sistema cardiovascular y le ayuda a tener más confianza en sí misma. No se requiere de habilidades extraordinarias ni de fuerza bruta o movimientos complicados para aprenderlo. En realidad, en la defensa personal no existen las posiciones bonitas ni las técnicas complejas que no serían útiles a la hora de protegernos. Los movimientos en este tipo de situaciones deben ser rápidos, simples y directos, para que con el mínimo esfuerzo logremos salir avantes. En cuestión de autoprotección se vale cualquier cosa: morder, arañar, picar a los ojos, jalar los cabellos, patear a las partes bajas, arrojar tierra a la cara del atacante e incluso gritar, lo que provocaría que el agresor se asuste o distraiga momentáneamente, algo que se tiene que aprovechar de forma inmediata: correr si se puede sería la mejor opción, ya que la incertidumbre siempre está presente y saber combatir el miedo y la inseguridad es el único camino hacia el dominio del conflicto.

¿Qué es la defensa personal?

La defensa personal no es otra cosa más que saber repeler o evitar una agresión. No sólo incluye la acción de defenderse en sí, ya que en realidad éste es el fin último. Y es que hay aspectos sicológicos, legales y tácticos que deben tomarse en cuenta. Asimismo, es necesario que se evalúe las condiciones del momento para determinar la mejor y más eficaz manera de enfrentar el problema, pero siempre es mejor huir que arriesgar nuestra vida por dinero o cosas materiales. Recuerde que la mejor pelea es que la no se tiene. No piense que por saber golpear o tirar patadas va a espantar a los agresores. Éstos muchas veces están armados y en su mente sólo está la idea de dañar, robar y más. Saber defenderse es entender en qué momento puede o no aplicar sus conocimientos, sin que vaya de por medio su vida o la de alguno de sus seres queridos.

Si decide aprender un método de defensa, éste debe ser lo más sencillo y rápido. De hecho, no es lo mismo practicar un estilo de cualquier arte marcial, el cual llevaría años dominarlo, que adiestrarse en la defensa personal, la cual no necesita años de práctica, ya que lo que se busca es conocer los puntos vitales del cuerpo y saber pegar correctamente para no perder tiempo ni fuerza, de esto se trata en realidad la auténtica defensa personal.

Objetos como armas  

Para las mujeres es más sencillo llevar en su bolso bolígrafos, llaves, monedas, corta uñas, tarjetas, espray y demás utensilios que sirven como armas para defenderse. Ante una situación de peligro hasta un periódico bien enrollado sirve para golpear al agresor. Si se llegara a presentar la ocasión en que tuviera que utilizar dichos objetos, no dude en hacerlo, ya que esto sería contraproducente pata usted y sólo pondría en alerta al atracador. Con los bolígrafos, llaves y tarjetas de débito o crédito puede golpear en los brazos, piernas, pecho o garganta; con las monedas en la cabeza, nariz y frente; el corta uñas es más peligroso, pero si se encuentra en una situación de sumo riesgo, no lo piense dos veces y utilícelo contra las orejas, cuello o cualquier otra parte sensible del cuerpo; el espray aplíquelo de forma directa a los ojos. Inmediatamente después de usar un objeto contra su agresor, huya, corra no se quede ahí viendo la reacción, tiene que aprovechar los momentos de dolor que tiene el atacante.

Dónde golpear

DF-02Lo primero que tiene que aprender es la manera correcta de golpear y patear. Al cerrar el puño, el dedo pulgar debe quedar por fuera presionando ligeramente los demás dedos. Al patear hágalo con la punta, planta o filo del pie, siempre con toda su fuerza sin perder el equilibrio. Las patadas altas en situaciones de defensa personal no son aptas, eso sólo sirve para las películas de Jackie-Chan o Jet-Li. Es importante saber golpear de forma apropiada, porque si no en lugar de causar daño al contrario se va a lastimar usted misma. Hay muchas mujeres que caminan por lugares oscuros o desabitados a altas horas de la noche para llegar a su casa y es en estas situaciones cuando por desgracia se tienen que enfrentar a los maleantes. En este tipo de casos, los golpes más sencillos son los más efectivos. Golpeé con el puño cerrado a la nariz, ojos, coronilla y garganta; patee a las rodillas y testículos; si el agresor la tiene agarrada de frente muerda con fuerza las orejas, mejillas o cuello y huya del lugar, jamás se quede ahí. Algo muy importante es que debe gritar en todo momento, no deje de hacerlo mientras se está defiendo. Los gritos muchas veces asustan al mismo delincuente y además alguien podría llegar a auxiliarla. También puede utilizar sus dos manos en forma de mazo y golpear repetidas veces en la coronilla o cuello cuando el agresor intenta abrazarla o derribarla.

¡Alerta! 

Siempre es mejor prevenir que lamentar, y por esta razón debe estar alerta en todo momento. El problema de las grandes ciudades es que la mayoría de la gente vive con paranoia, porque siente que todo mundo lo persigue o vigila, aunque muchas veces no sea cierto, sin embargo, es recomendable tomar las precauciones necesarias. Recomiendo a las mujeres no vestir con minifaldas, blusas escotadas o pantalones muy entallados si van a salir de noche y menos si van solas, ya que esto despertaría la libido de ciertos individuos y empezarían a acosarlas. Tampoco use joyas muy llamativas en lugares pocos concurridos donde haya gente extraña y de dudosa apariencia. Cuando camine por la acera, hágalo en sentido contrario a los vehículos y vaya en medio de la banqueta, jamás pegada a la pared. Si va a esperar el metro, póngase de espaldas a la pared para que de esta forma quede protegida de atrás y tenga el frente y ambos flancos descubiertos para que vea quién se acerca a usted. Nunca dé motivo de provocación, puesto que de ser así la situación acabaría mal. Trate de resolver todo antes de que sea incontrolable. Quiero dejar en claro no estoy incitando a la violencia, jamás ha sido mi intención, pero sí creo necesario que es mejor saber qué hacer en momentos peligrosos que no saber ni para dónde correr.

La defensa personal debe considerarse como el último recurso a emplear ante una amenaza contra la vida, no como un aval o coraza que hace inmune ante el peligro.

 

 

 

 

¡Nuevo equipo!

Option-01Recientemente adquirimos nuevo equipo de combate, como caretas con rejillas, guantes XP, espinilleras, petos y coderas. todo con finalidad de que nuestros alumnos practiquen de una forma segura la pelea libre. Asimismo, compramos más manoplas, dummies, palos filipinos, bastones retractiles, cuerdas para brincar, polainas de 1 y 2 kilos, piso fommy  aros, entre otros artículos que nos ayudan a realizar los diferentes ejercicios que se necesitan para el entrenamiento de la defensa y protección personal.

Todo el equipo que se compró es de calidad, para que nuestros guerreros realicen sin ningún problema sus prácticas de defensa urbana. Esta nueva compra se une a la que ya se había realizado meses atrás. Muy pronto estaremos adquiriendo más equipo moderno para poder seguir ofreciendo calidad en nuestra enseñanza.

Defensa Callejera

Defensa callejera

¿Funciona mi arte marcial en situación de peligro real?

Primera parte

Artículo publicado en la revista Directorio Nacional Deportivo, julio de 2010

Por Guillermo García Salmorán

calle-01Vamos a tratar un tema muy complejo para muchas personas dentro de las artes marciales: la defensa o pelea callejera. Es nuestra obligación dejar en claro que todas las artes marciales son buenas, importantes, respetables e interesantes y que no depende tanto del estilo que uno practique, sino más bien de la persona y su mentalidad. Hay artes para deporte, espectáculo, salud y seguridad personal. Cada sistema, arte, estilo, método, técnica o como quiera llamarle cumple con su finalidad y no existe arte marcial ni maestro supremo (al menos para mí), lo que sí es necesario decir es que hay estilos o sistemas desarrollados para la auténtica defensa personal en la calle que cuentan con mejores metodologías para la seguridad e integridad de quienes lo practican. De hecho, algunos estilos tradicionales que por muchos años han sido considerados como efectivos para la pelea real, también han sufrido modificaciones para adaptarlos a las situaciones del mundo actual. Hace 3 mil o 4 mil años no se peleaba o pensaba igual que ahora, ¿verdad? 

La sociedad 

Nuestro entorno ha cambiado mucho y ante las exigencias de la vida moderna debido al desempleo, trabajos mal pagados, crisis económica, falta de moral, la desconfianza que le tenemos a nuestras propias dependencias que según se encargan de nuestra seguridad y orden, además del abuso desmesurado de algunos de nuestros gobernantes, hemos tenido que adoptar nuevas formas de protección. El desempleo genera que mucha gente desesperada se dedique a la delincuencia organizada, claro que eso es un pretexto para la mayoría de esas personas. Sin embargo, tampoco podemos tapar el pozo con un dedo y tolerar que las autoridades se hagan de la vista gorda. La falta de oportunidades provoca frustración y ante la incapacidad de obtener una mejor vida, algunos toman el camino fácil y se dedican a asaltar a los transeúntes y delinquir en la calle. Antes los delincuentes esperaban la noche para cometer sus delitos, hoy se dan a cualquier hora del día y no importa el lugar. Ya no hay respeto por nadie y nada, por desgracia.

Como consecuencia de estos acontecimientos muchas personas, de todas las edades, han buscado en las artes marciales el entrenamiento que les proporcione la seguridad que necesitan para protegerse, huir o prevenir cualquier ataque y hasta para saber cómo se debe caminar en la calle y no ser presa fácil de los malhechores. Desafortunadamente, algunos hombres y mujeres se han llevado una gran decepción al descubrir que el arte marcial que escogieron no era lo que buscaban. Hay gente que ha tenido malas experiencias con delincuentes y no tiene el tiempo ni la paciencia para aprender un estilo tradicional durante cinco o seis años, ellos están interesados en su seguridad personal y lo que quieren es conocer un sistema que sea simple y rápido para aplicarlo si se presentara una situación de peligro en las calles. Por esta razón, en la actualidad, los llamados sistemas militares o de defensa callejera están teniendo mucho éxito entre la comunidad, no sólo arte marcialista sino de todos los ámbitos sociales.

Visión real 

Como ya dijimos anteriormente, todas las artes marciales merecen nuestro respeto. Sin embargo, en esta ocasión dejaremos de lado las apariencias y nos enfocaremos en un asunto que en nuestros días es de suma importancia: la defensa en las calles. Practicar disciplinas marciales por salud o deporte es válido, pero si se busca entrenamiento para la autodefensa nuestro enfoque debe estar dirigido y basado en la realidad de la confrontación. Las peleas callejeras no tienen nada de deportivismo ni respeto, contrario a lo que sucede en una academia o torneo de artes marciales, donde hay reglas, protecciones y un maestro o juez que cuida que los combatientes no se lastimen. Esto jamás sucede en la calle, porque simplemente ahí no se da el espíritu que muchas artes marciales muestran con el resto de las personas: respeto por la integridad.

Muchas veces hemos visto que un practicante de artes marciales es muy bueno en su escuela, ejecutando las técnicas a la perfección, asiste a torneos y gana trofeos, tiene uno de los grados más altos e impresiona a todos sus compañeros con su gran habilidad. Cuando realiza combate se luce con sus bonitas patadas, puñetazos y movimientos rápidos que su contrincante no sabe cómo parar. En ocasiones, al practicar técnicas de “defensa” siempre presume de su jerarquía y nadie logra tocarlo, ¿por qué será? No obstante, este mismo practicante al enfrentar una pelea en la calle sale derrotado y humillado por un simple vándalo, ¿qué sucedió aquí?, ¿por qué el alumno que parecía experto en tirar patadas y bloquear golpes en la academia resultó apaleado por alguien que ni siquiera sabía nada de artes marciales? La respuesta es sencilla: no es lo mismo pelear de forma deportiva o con alguien que muestra un respeto aparente que combatir contra una persona que le vale quién esté enfrente y que sólo quiere lastimar a su víctima.

En algunas escuelas de artes marciales, la defensa personal se suele practicar ―si es que se hace― de una manera poco práctica y real. Al entrenar con un compañero ya se sabe de dónde vendrá el golpe, el cual va dirigido lentamente hacia el oponente lo que permite que el “defensor” ejecute sus técnicas sin ningún problema. Las técnicas están preestablecidas y ni siquiera existe el contacto real para no lastimar al practicante, siempre hay un respeto entre los compañeros de entrenamiento.  Se bloquea y golpea de una forma que parece real, pero recordemos que la mayoría de las confrontaciones en la calle no tienen ningún parecido con las que se dan en las competencias o en ciertos entrenamientos marciales tradicionalistas. Además de que en la mayoría de las escuelas marciales se practica la defensa contra el golpe recto, sin embargo, éste no se da mucho en los combates en las calles. Los verdaderos peladores callejeros no suelen emplear este golpe, más bien es un ataque muy utilizado por los estilistas marciales y los gamberros no recurren a él porque no se les hace cómodo. Sus golpes son más circulares o los llamados volados por tener un ángulo más amplio de impacto y suelen darlos de forma discriminada y sin parar; quizá para alivio de muchos artemarcialistas es que los callejeros no tienden a patear mucho, a menos que hayan practicado algún arte marcial, pero ¡ojo con todo lo demás! Sea cual sea el arte marcial que se entrene si no se le da importancia a su aspecto combativo, pierde su sentido marcial. 

La última opción 

Recuerda que siempre y ante todo lo mejor es prevenir. Practicar artes marciales no te vuelve invencible. Porcalle-02 ejemplo, si te ejercitas en un parque y una persona con actitud extraña está cerca de ti, lo preferible es que te alejes de ese lugar. Si vas caminando con tu pareja o algún pariente y en la esquina se encuentran unos tipos bebiendo y haciendo desmanes, es mejor darse la vuelta e irse por otro camino; presta atención a cualquier persona que parezca estar siguiéndote o se te acerque de manera rara, voltea y ve quién es y retírate de inmediato de ahí. Regularmente, los atacantes esperan el factor sorpresa para tener éxito en su cometida ¡Siempre hay que estar alerta! Por lo general, los agresores buscan como víctimas a personas en apariencia más débiles físicamente, sean del sexo masculino o femenino. Esto lo hacen porque de esa manera se facilitará su trabajo y difícilmente encontrarán resistencia de parte de las personas que escogieron para agredirlas. Pero, ¿qué hacer cuando falla la prevención?, ¿debes defenderte de un maleante que desea causarte daño? La respuesta de muchos seguramente sería sí, ya que nadie tiene el derecho a lastimarte en lo absoluto.

Ahora bien, cuando un delincuente está decidido a atacarte, sólo tiene en mente la palabra “destrucción” y a él no le importa si eres cinta negra o campeón del mundo de artes marciales. El factor psicológico entra en juego aquí y es muy importante: si el miedo te paraliza y no sabes cómo enfrentar este tipo de situaciones, lo mejor será que huyas lo antes posible. Tu actitud mental es primordial, porque con base en eso dependerá la manera en que actúes. Si no confías en ti mismo o tienes miedo, no hay forma en que puedas pelear o defenderte con todo tu potencial, no importa qué tan brillantes sean tus técnicas marciales. Debes desarrollar una correcta actitud mental, la impresión psicológica que dejes en tu agresor es fundamental, más que las mil técnicas que hayas practicado en tu escuela.  

Frenar el ataque 

Si no te queda otra opción más que defenderte, hazlo sin miramientos y con decisión. Lucha como una bestia hasta final y no te dejes vencer por el agotamiento o por algún golpe que hayas recibido. Cualquier método de defensa no te exime de ser tocado o hasta lastimado, pero si esto sucede utilízalo como un detonador para atacar a tu oponente y esto reducirá su ego porque es muy probable que no espere esta reacción y comprenderá que no eres presa fácil. Un golpe bien dado a la garganta romperá su ímpetu de ataque y su fuerza y velocidad se mermarán en más de un 50 %. Un duro impacto a la cabeza del maleante interrumpirá el mensaje de destrucción en su cerebro por algunos segundos y debes aprovechar este instante para seguir atacando con una ráfaga de golpes, y después correr. El acondicionamiento físico también es muy importante en la práctica de las artes marciales, puesto que si te cansas terminarías mal parado en una pelea callejera.

No debes pasar por alto que una cosa es defenderte y otra ensañarte o matar al agresor. De acuerdo con la ley, hay un límite de defensa que debe utilizarse para evitar un atraco o agresión. En el próximo artículo descubriremos qué dicen las leyes mexicanas respecto al controvertido tema de la legítima defensa personal, algo que todos los practicantes serios de artes marciales deberían saber.   Continuará…

 

Conferencia: “Cómo evitar ser víctima de la delincuencia”

P1040367Debido a la inquietud que nos han manifestado alumnos, padres de familia y amigos respecto a qué se puede hacer si alguien sufre un ataque con violencia extrema en la calle, hemos decidido realizar una mini conferencia especial para tratar este asunto tan escabroso para muchos. ¿Funciona el arte marcial en estos casos? ¿Qué se puede hacer para no caer en las garras de los atacantes? ¿Cómo hay que cuidarse en la calle? ¿Se debe actuar de inmediato? ¿Es necesario esperar el primer ataque o demanda del agresor para saber qué hacer? ¿Cómo controlar el miedo ante una situación de peligro real? ¿Qué hay que hacer para pasar la barrera del entrenamiento en las escuelas, academias, gimnasios, etcétera y aplicar las técnicas a un combate real? Estas y otras interrogantes más trataremos en esta interesante conferencia el próximo sábado 24 de agosto a las 12:00 horas. Cupo limitado.

Cooperación a miembros de la Academia Defensa Urbana México, $100.00. No miembros y a todo público en general, $150.00.

¡No faltes!

En nuestra academia nos preocupamos por tu defensa y protección personal.

Una amenaza llamada bullying

Una amenaza llamada…“bullying”

¿Quiénes y por qué lo ejercen? Pero también quiénes lo sufren

Primera parte

Por Guillermo García Salmorán

Artículo publicado en la revista deportiva “DND”, julio de 2012 

El término “bullying” se refiere a la violencia e intimidación escolar que sufren algunos niños en susBullying-1 escuelas, principalmente, aunque también puede darse por medio del Internet o vía celular. Este fenómeno no es nuevo, ha existido desde hace muchos años sólo que no se le conocía por este nombre. Hoy, debido a que muchas palabras anglosajonas se utilizan en México la frase “bullying” llegó para quedarse y la gente piensa que es un suceso nuevo, pero nada más lejos de la verdad. Niños y adolescentes, especialmente, sufren en sus escuelas insultos, golpes, robos de pertenencias, discriminación e intimidación por parte de sus propios compañeros de clase o escuela. Para muchos se vuelve un infierno que los obliga a ya no asistir a clases por el miedo de soportar las agresiones, incluso se aíslan, deprimen, no quieren comer, si iban bien en sus calificaciones su rendimiento empieza a bajar, se vuelven desconfiados y temerosos. Ha habido casos de algunos adolescentes que por no poder encontrar una salida a su pesadilla, la muerte se convierte en su único escape.

¿Qué ocasiona el bullying? 

Desafortunadamente cada vez más se presentan casos de bullying no sólo en México, sino en muchas partes del mundo. En la década de los 70 ya se daban casos de bullying en nuestro país, si no pregúntenles a personas que ahora ya son padres y que deben tener entre 35 y 40 años de edad y que tal vez, algunos de ellos, sufrieron este terrible mal en carne propia. Quizá la diferencia sea que antes no se hacía tan patente, porque la tecnología no estaba tan avanzada como ahora. Hoy, gracias al Internet y a la difusión masiva de los medios de comunicación, por dar la nota, conocemos muchos casos desagradables de este cáncer de la sociedad moderna.

Es importante mencionar que el bullying no es exclusivo de las escuelas públicas, como muchos piensan, se da hasta en las privadas de mayor nivel sin importar si son niños o niñas. La falta de valores y la determinación por aplicar las reglas de conductas por parte del personal docente, hacen que entre los alumnos no haya respeto. La Ética, Valores Humanos y el Civismo son materias que deberían de impartirse en las primarias, secundarias y preparatorias de todos los niveles. Esto ayudaría, aunque sea un poco, a enseñar a los niños a que deben respetar a todo ser humano y que el verdadero valor no se encuentra en la apariencia física, coeficiente intelectual ni el tipo de ropa, útiles escolares o gadgets que utilicen, sino más bien en los valores, sentimientos y actitudes de cada persona. Recordemos que todo ser humano tiene algo interesante que enseñarnos, sin importar el nivel económico que tenga.

La escuela se convierte, para muchos cuando somos niños y adolescentes, en nuestro segundo hogar. Es ahí donde pasamos la mitad o más tiempo del día, tratando de aprender nuevas cosas que nos servirán para ser mejores ciudadanos. También, en ese mismo sitio, conocemos gente de otros lados y diferentes formas de pensar, algunos se vuelven amigos inseparables y otros sólo unos conocidos. Sin embargo, a veces el ser o pensar diferente a otras personas acarrea problemas. En las escuelas encontramos personas tímidas, serias, extrovertidas, inteligentes, ricas, pobres, de buenos y malos sentimientos. Quizá es por esta diversidad que a veces la integración o convivencia se vuelve un dilema para algunos, mas no debería de ser así. El problema radica cuando uno o más alumnos se creen superiores a los demás, ya sea porque tienen mejor ropa, mochila, celular, que sus papás van por ellos en coche, viven en una mejor zona o simplemente porque consideran que están mejor físicamente. El agresor normalmente busca sentirse superior y la mayoría de las veces no actúa solo.

Por lo general, este tipo de personas que provocan el bullying es porque acarrean una serie de problemas personales, que tienen su raíz en el seno familiar con los hermanos mayores que los tratan mal o con unos padres irresponsables y violentos lo que ocasiona que se frustren, se vuelvan desconfiados y muy agresivos con las personas que los rodean. Eso sí, en sus colegios y círculo de amistades suelen ser los chicos más populares, muy sociables, son o se creen poderosos, les gusta tener el control de los demás y la verdad lo consiguen, ya que incluso sus compañeros de fechorías suelen obedecerles sin objeción. Su autoestima, al menos en la escuela, es alta y tratan siempre de aparentar un gran liderazgo y superioridad en todos los sentidos. Por esta razón, sus víctimas tienen que ser niños tímidos, inocentes, con un estatus social más bajo que el de ellos, en apariencia débiles, que no sean más altos y fuertes puesto que entonces sí les costaría trabajar provocarlos y acosarlos. Nada tontos, ¿verdad?

Cuando el agresor ya escogió a su víctima suelen acosarlo todo el día y eso frecuentemente ocurre en el área de recreo, en los pasillos de la escuela, baños, a la salida del colegio, cafetería y en el salón de clases, donde aprovecha para robarle su torta, pertenencias, rayarle las libretas, golpearlo y escribirle insultos, groserías o amenazas en su butaca. Pero también puede suceder afuera de las escuelas, rumbo a la casa, en una tienda o cualquier establecimiento público y lo peor por Internet. Ya es muy frecuente que los agresores, como no actúan solos, graben sus maldades y las suban a la red para que miles de personas vean lo que provocan en sus compañeros de apariencia débil. ¡Imagínense ser acosado en todo lugar y en todo momento por unos frustrados de la vida! La víctima se siente acorralada y por temor se encierra en su mundo, sin contarle nada a nadie, ni siquiera sus papás. Verse golpeado, insultado, humillado y hasta vejado únicamente causa que sus demás compañeros de clases se burlen de él; los cuchicheos, miradas penetrantes y risas burlonas se vuelve la peor pesadilla de su vida y el ir a la escuela es un tormento, cuando debería ser algo satisfactorio.

El agresor y la víctima 

En una ocasión en un curso especial de “Seguridad Personal” el ponente nos preguntó que si el agresor queBullying-2 provocaba el bullying es porque él ya lo había sufrido anteriormente. Las respuestas fueron varias, pero lo cierto es que sí. El agresor busca repetir patrones de maltrato que vive en su casa, como lo mencionamos anteriormente, y después no busca quién se la hizo sino quién se la pague. Por el contrario la víctima por no tener una buena autoestima y no ser nada sociable se convierte en el objetivo clave y deseado de quienes ejercen el bullying. El provocador puede hacer valer su condición de superioridad y lograr que sus amigos y sus víctimas lo obedezcan en todo por meses o incluso por varios años. El problema es para las víctimas, quienes ya no saben cómo librarse de la intimidación, ven a su atacante como un ser indestructible, poderoso y que nada ni nadie los puede ayudar. Viven con mucha ansiedad y miedo, llegando al grado de darles dinero a sus agresores para que lo dejen en paz, situación que no sucede porque entre más les dé más quieren, eso se vuelve un completo abuso al grado que las víctimas inventan situaciones a sus padres para que éstos les den más dinero y si no lo consigue se lo roban, con tal de que su agresor los deje en paz, aunque sea por un momento.

Tanto el agresor como la víctima requieren de ayuda para cambiar su forma de vida. Se podría pensar que los que ejercen el bullying no tendrían consecuencias a futuro, pero lamentablemente sí las tienen. Si no se les proporciona ayuda a los agresores éstos podrían a llegar a tener problemas con la ley, con gente adulta y convertirse a la larga en ladrones o algo peor, ya que su única acción será imponer su voluntad, a la mala, para conseguir lo que desean. Creerán que todo se tiene que resolver u obtener con violencia, porque ese fue el ejemplo que adquirieron en su hogar. Para ellos todos están mal si no piensan de igual forma y a veces sin ningún motivo aparente reaccionan de forma muy agresiva, logrando que sólo se sientan a gusto con su grupo de “amigos” quienes son los que regularmente los ayudan a molestar e intimidar a los demás. En el caso de las víctimas, la ayuda también es indispensable porque están sumidas en un abismo que cada vez los jala más. Varios casos de niños y adolescentes que han sufrido bullying terminan en suicidio. De ahí la importancia de no pasar por alto cualquier indicio que diga que un niño está siendo intimidado, amenazado o humillado en su escuela por sus compañeros o por malas personas que se hacen pasar por sus dizques amigos. Estudios recientes han demostrado que un niño que sufrió acoso y burlas de mayor es propenso a la depresión constante, a no concluir sus metas por inseguridad y temor, baja autoestima, irritabilidad inexplicable por cualquier situación, perfeccionismo patológico, pueden caer en el alcoholismo y comportarse muy neurótico en su hogar y área de trabajo, lo que le acarrea más problemas personales con su jefe, compañeros de labor y por ende podría terminar despedido, cargando con otro dilema más en su casa al no llevar ingresos para sustentar a sus seres queridos.

Detectar a tiempo la amenaza 

¿Cómo saber que un niño o adolescente está viviendo con bullying? El primer indicio y el más notorio es el cambio de conducta en la casa con sus padres, y en la escuela con sus maestros. Regularmente el niño que está siendo amenazado constantemente en la escuela no hace nada, pero en su hogar se porta muy agresivo y, a veces, grosero con sus familiares. Otra señal es que no hace la tarea, se encierra en su cuarto, no come o sí lo hace es en exceso por ansiedad lo cual también es malo, busca cualquier pretexto para ya no ir a la escuela y no tiene deseos de divertirse. Evidentemente, si algún niño o adolescente llega a casa con moretones, la ropa desgarrada, sangrando, llorando, sin alguno de sus útiles escolares, es porque claramente algo grave le está sucediendo. Tal vez por temor o porque lo amenazaron al principio no dirá nada ni siquiera a sus padres, es capaz inventar situaciones para que sus papás no sigan interrogándolo; sin embargo, lo único que busca es aislarse y ocultar la realidad para evadir la sensación de volverse a sentir humillado.

En el colegio también su forma de actuar cambia radicalmente, ya no quiere entrar a clases, se aparta de sus compañeros, su caminar y mirada son inseguras, no presenta sus tareas pero es posible que sí lleve terminadas las de su agresor porque así se lo exigió, sus calificaciones bajan, llega tarde a clases, no tiene amigos, evita estar en los lugares donde está su provocador, no presta atención a las clases y no le tiene confianza a sus maestros o de plano se va de pinta. Si los padres o maestros detectan estos cambios en los niños, deben de actuar de inmediato. El bullying no tiene que tomarse, por ningún motivo, como un asunto sin importancia. Si no se le da la magnitud necesaria las consecuencias podrían ser muy devastadoras.

El papel de los padres 

Los papás son una pieza fundamental en el desarrollo y crecimiento de sus hijos. A pesar de que en la actualidad ―en muchos casos― tanto mamá como papá trabajan para ayudar a los gastos del hogar, siempre se debe buscar el tiempo necesario para estar al pendiente de los hijos. El amor y la confianza que los padres les muestren serán de gran ayuda y valor para los chiquillos, puesto que crecerán con una alta autoestima. El buen ejemplo y costumbres, así como la buena educación deben empezar en el seno familiar. Los padres que se aman entre sí, se respetan mutuamente eso mismo transmitirán a sus hijos como modelo de vida. Por el contrario, si los padres no se aman e insultan frecuentemente ¿qué ejemplo le estarán dando a sus vástagos?

Ahora bien, cuando un niño presente síntomas de que está haciendo acosado o golpeado, es responsabilidad de los padres acercarse a él para platicar y preguntarle qué está sucediendo. Escúchenlo con atención y no lo interrumpan, es muy importante que el niño sienta que está siendo escuchado para poder contar todo con confianza. Si se descubre que en realidad el niño está sufriendo bullying, porque cómo lo mencione anteriormente puede ser que la primera vez no quiera decir nada, no se debe reaccionar irritado por la situación, estar calmado, que el niño se sienta protegido, amado y dejarle en claro que él no es culpable de la situación, es lo mejor. Por supuesto, decirle que no van a permitir que lo sigan acosando y que tomarán cartas en el asunto inmediatamente, para terminar lo antes posible con ese problema. Ir a la escuela para hablar con los maestros y director, sería el primer paso para saber por qué su hijo sufre de bullying. Pedirle ayuda a los docentes es importante, puesto que ellos pasan toda la mañana con los niños y podrían investigar quién está ejerciendo bullying contra sus hijos o saber qué originó el problema.

Si ya se habló con el personal de la escuela y se descubre quién o quiénes están acosando al niño, el siguiente paso es hablar directamente con los padres de los agresores para que corrijan a sus hijos. La plática debe ser respetuosa sin llegar a la violencia, porque esto ocasionaría más violencia y el problema se agravaría para todos. Entre la ayuda mutua de maestros, amigos del niño y padres del agresor se debe terminar con la amenaza. Con el transcurso de los días es transcendental no perder el contacto con el personal docente para saber cómo va la situación del niño, qué cambios está teniendo y, lo más importante, que ya no está siendo golpeado o humillado. En la medida de lo posible, porque a veces el trabajo no lo permite, sería excelente ir a recoger a la escuela a los hijos para que éstos se sientan más seguros, pero también enseñarles que no deben tener miedo de estar solos. Es fundamental mostrarle cariño y amor al niño en todo momento, hacerle saber que no está solo y que pronto podrá vivir sin amenazas. La comunicación constante con el niño ayudará a averiguar por dónde está el dilema, así como crear un ambiente agradable y amoroso en el hogar serán de mucho valor para el chiquillo. Algo que podría ayudar al niño a su conducta es practicar algún deporte de su agrado, convivir con niños de su edad y que no muestren comportamientos agresivos y antisociales. De esta manera el niño crecerá en un entorno de verdadera amistad y autoestima. No obstante, si se toman todas las medidas necesarias para frenar el bullying y aún así no da el resultado deseado, no se dude en denunciar ante las autoridades potentes este problema que debe erradicarse por completo.

El papel de los maestros 

Bullying-3En los colegios la primera figura de autoridad o confianza son los maestros. Ellos se pueden llegar a convertir en grandes amigos para los niños, siempre y cuando les demuestren su aprecio y respeto. En ocasiones a los maestros se les ve como unas personas “sabias”, pero aunque no sean así en realidad son las imágenes del buen vestir y hablar que muchos estudiantes tienen de ellos en las escuelas. El maestro o profesor debe enseñar valores y transmitir confianza no sólo ser alguien que “instruye” una materia, ciencia o arte, sino ser un guía, un verdadero pedagogo del camino de la vida, un apoyo docente cuando los alumnos lo necesiten. Por esta razón principal, los maestros son la primera figura de confianza que un alumno debería tener cuando tuviera un problema que resolver en el colegio.

El maestro es el encargado de impartir, de igual modo, la disciplina en las aulas y estar al pendiente de la educación de todos sus alumnos. Un buen profesor está capacitado para dialogar y fomentar la convivencia entre el alumnado, por medio de dinámicas grupales que hagan que los alumnos participen y se conozcan mejor. Si notara que uno de los alumnos llegara a burlarse, por ser más inteligente que otros, y ocasionar fricciones entre los compañeros debe poner un alto de inmediato, dialogando con ellos para decirles que el respeto es primordial y dejar que la situación se convierta en una amenaza de “bullying”. Otra manera de interactuar entre el alumnado para fomentar el respeto es realizar pláticas acerca del bullying, sus causas y consecuencias, establecer reglas en el salón de clases para promover el compañerismo y evitar el bullying.

Si todo lo demás falla y en determinado momento un alumno le pide ayuda o consejos, porque está siendo acosado, es deber del maestro identificar al agresor para hablar con él acerca de cuál es el motivo por el que ejerce el bullying. Además, es importante que hable con los padres del acosador y les comente la conducta que está ejerciendo su hijo, a lo mejor de esta manera averigua si el agresor vive en un ambiente hostil y antipatía de parte sus papás. A la vez tiene que contactar a los papás de la víctima para hablarles de la situación del niño, ofrecerles su apoyo y en conjunto buscar la solución pacífica al acoso que sufre su hijo.

Algunos creen que mandar a los niños a practicar artes marciales será suficiente para que no sufran bullying, pero ¿acaso basta  con aprender a dar patadas, golpes y saltos para frenar con esta amenaza? ¿Están todos los profesores o instructores realmente capacitados para ayudar a terminar con el acoso e intimidación escolar? Este tema lo analizaremos a profundidad en el próximo número.

Continuará…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CURSO INTENSIVO DE “DEFENSA CALLEJERA”

CursoDefensaCallejera¿Qué hacer cuando la calle se vuelve un peligro? En la actualidad, nadie está excento de sufrir un ataque en una alguna vía pública. Por eso es importante, en estos tiempos, saber qué hacer ante una amenaza real. Este curso está dirigido a niños (mayores de 5 años), adolescentes y adultos -mujeres y hombres- que estén interesados en su protección personal y que deseen aprender a defenderse contra amenazas contra armas punzocortantes (cuchillos y puntas), tubos o palos, 6 de las agresiones más comunes que se presentan en una riña callejera y ataques en el piso.

No es necesario tener experiencia en algún sistema de combate o arte marcial ni tener cualidades especiles, solo se necesita tener una buena aptitud y muchas ganas de aprender algo real y efectivo. El curso constará de cuatro horas intensivas de aprendizaje técnico y práctico a la vez, además de los ya clásicos consejos de seguridad personal y prevención del delito que imparte esta academia. Este evento se realizará en nuestras instalaciones en la calle de Zenzontle # 3, Col. Villa Jardín en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.

¡No faltes, este curso cambiará tu vida!

Sábado 18 de mayo a partir de las 9:00 horas.

ENTREVISTA

El sábado 09 de febrero recibimos la visita del director de laEntrevista revista “Círculo de los dragones”, Alexandro Rodríguez, quien entrevistó al profesor Guillermo García Salmorán. La plática versó acerca del sistema de defensa personal y el método que se enseña en la Academia Defensa Urbana. Las preguntas fueron muy interesantes, ya que se trataron temas de cómo un niño de 5 o 6 años de edad puede enfrentar el bullying, cómo se enseña el Wing-Chun en nuestra academia y el porqué del concepto de “defensa urbana”. Todo esto y muchas cosas de gran interés podrán leerlas a finales de marzo (fecha tentativa), cuando se publique la revista, ya sea impresa o virtual.

Agradecemos a “Círculo de los dragones” por el gran interés que han mostrado hacia nuestra academia y maestro.

Exámenes de nivel

ExamenDic-2No hay fecha que no se cumpla, así que el pasado 15 de diciembre de 2012 los alumnos más avanzados, entre niños, adolescentes y adultos, tanto de clases regulares como particulares tuvieron que presentar, en diferentes horarios y días, su examen de promoción de nivel. Más de dos horas intensas de duras pruebas físicas, técnicas y mentales. Los aspirantes mostraron al maestro qué tanto habían avanzado en su aprendizaje: Pak Da, Tan Da, Gan Da, técnicas básicas e intermedias de Wing-Chun, defensas contras ataques en el piso, golpes en cadena, Dan Chi Sao, Lap Sao y Poon Sao. Además de defensas contra amenazas de cuchillo, la forma Siu Nim Tao y sus aplicaciones, escapes contra agarres de solapa, cabello, candados, brazos, muñecas, ahorcamientos, etcétera y al final combate libre.

Las pruebas se realizaron con intensidad, estrés y con el mayor realismo posible. Cabe resaltar que todos los alumnos dieron lo mejor sí mismos y en ningún momento nadie se dio por vencido. ¡Felicidades a todos los alumnos que presentaron su respectivo nivel!